Mostrando entradas con la etiqueta mentira. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mentira. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de enero de 2011

"(...)que se entienda como técnicamente inexorable lo que es ideología pura."

Es curioso oír a Iñaki Gabilando sentenciar una premisa que es básica en todos los movimientos que pretendan llamarse "antisistema": que una parte importante de lo que se comprende como natural, necesario, o lógico no es en realidad más que una elección enmascarada bajo un halo de inevitabilidad.
Es esta inmovilidad axiomática e incuestionable de las condiciones (políticas, religiosas, morales, económicas, sexuales...) la que enmarca el común de las líneas de pensamiento dando vueltas dentro de cuatro paredes sin llegar nunca a ver ninguna luz.

Las paredes de lo contado, machacado, publicitado, supuesto y temido son las que aprisionan como un huevo en una seguridad ficticia, y sus habitantes no tardan en criticar a aquellos que pretenden explorar fuera de la cáscara.
Los habitantes del huevo le dicen al pollito que quiere salir: ¿Pero que vas a hacer allí fuera? ¿Pero no sabes que hay riesgos? ¿No hace frio? ¿Que les puede responder un pollito dentro de un huevo a otro dentro de otro huevo? ¿Acaso lo sabe? Acaso sabe un  pollito cuando va a nacer que demonios hay al otro lado? No. Tiene que experimentarlo, y es lo que su biología y su instinto le invitan a hacer: expandirse, crecer, salir. Aunque otros pollitos lo inviten a que se quede en su cáscara, lo convenzan de los horrores del exterior, lo alimenten con sus mitos y preocupaciones.
En realidad lo que pasa es que tienen miedo, ya que solo hay una forma de salir del huevo: rompiéndolo.

El huevo empieza a romperse cuando alguien procura ver de lejos el reducido mapa de la realidad que se nos ha entregado para dejar de centrarse en las línas del papel y así empezar a mirar el mundo con sus propios ojos.
Y eso no gusta mucho a los que se esfuerzan dia tras dia en darle capas de cemento y pintura brillante.


Es por eso que me sorprende y me anima ver que alguien que ha estado entregando la realidad pretratada y embotellada del telenoticias durante tanto tiempo exponga una visión más amplia y crítica de la que se le permite en su programa, y la pueda expresar con tanta precisión y emoción.
Todo el vídeo vale mucho la pena, pero la frase a la que hago referencia en el título está en el minuto 9:52.



El único problema del vídeo, cargado de buenas pautas e intenciones, es que le faltan hechos que ilustren el tema. Para compensarlo, este video da datos interesantes.

Ambos vídeos han sido tomados de Lo que podemos hacer.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Los otros controladores

Parece ser que el gobierno quiere seguir con el estado de alarma para evitar más lios de control y la mayoría de los controladores han decidido firmar que no van a hacer nada raro y se han callado la boquita.
Se puede pensar lo que se quiera sobre los horarios y los salarios de los controladores (de hecho, por mi pueden bajarlos tranquilamente) pero aunque el grueso de la historia es innegable y comprobable, hay un par de detalles que matizan la euforia ciudadana que se dió con el estado de alerta y que fueron obviados y serán olvidados cuando se cuente la versión oficial en los medios oficiales.
Por supuesto, un tema importante para conseguir que los detalles que significan la trama principal se desprendan de ella y se pierdan en el vacío es hacer que todo parezcan hechos aislados sin conexión real.

Como nos las cuelas, ZP, ¡eres un cachondo!
Por ejemplo, debemos creer que es una casualidad que el gobierno aprobase el decreto que afectaba a los controladores la mañana del viernes en que empezaba el puente, sin aviso alguno. No podía hacerlo un martes, u otro viernes, o dar un aviso al respecto.
Un malpensado creería que es una estrategia para forzar a los controladores a no hacer nada ante la presión del puente, o bien a hacerlo para que se armase un revuelo en la ciudadanía, lo que legitimaría al gobierno y permitiría presentarlos como los salvadores de la situación. Alguien así pensaría que el gobierno ha hecho uso de dos potentes mecanismos de control social conocidos desde la antigüedad: "Divide y vencerás" y "Sé el problema y la solución". Este último me lo acabo de inventar, pero no es difícil de encontrar,  empezando por el concepto tan practicado de obsolescencia programada y terminando por las farmacéuticas.

Y desde luego, no tenemos que creer que nada de lo anterior tiene que ver con el enorme pinchazo económico de Aena, que desde la corrupción y la mano de los bancos se ha sumido en una espiral de deuda. Interesante el poco ruido que ha generado las últimas declaraciones sobre la privatización de Aena, y, aunque de muy dudoso origen, muy interesante este correo sobre las cuentas y los movimientos de Aena, que (esto si que es cierto) ha estado construyendo durante los últimos años aeropuertos improductivos y absurdos a mansalva.

 Este tipo de noticias no se oyen saliendo de las bocas de las presentadoras sexis de la tele,(por más que algunos se empeñen en opinar diferente), así que es de suponer que solo es cuestión de esperar a la siguiente triquiñuela para ver como la gente sigue el plan del gobierno y se enfada, escribe en los periodicos y twitea indignada, tal como se espera de ellos.